Si estás preparando tu boda en Monóvar, Elda, Petrer, Novelda o alrededores, seguramente te estarás preguntando cómo decorar la ceremonia y el banquete para que todo se vea actual, elegante y con tu estilo propio. En Floristería Cañaeta, especializadas en decoración floral de bodas, vemos cada temporada qué funciona mejor en las fincas y salones de la provincia de Alicante.
A continuación, te contamos algunas de las tendencias que más nos piden las parejas.
1. Estilo silvestre y natural
Los arreglos “imperfectos” y con movimiento siguen triunfando: combinaciones de verdes, eucalipto, flores pequeñas, toques de color y texturas distintas.
Funcionan genial en:
- Arcos florales para ceremonias.
- Rincones de bienvenida con cajas de madera, jarrones y cestos.
- Centros de mesa en copas de cristal o bases de madera.
Este estilo encaja de maravilla con bodas en fincas rústicas o exteriores al atardecer.
2. Paletas suaves: blancos, nude y tonos empolvados
Las combinaciones en blanco, crema, rosa empolvado y melocotón son un clásico que nunca falla. Crean un ambiente romántico y muy luminoso, perfecto tanto para ceremonias religiosas como civiles.
Nosotras solemos recomendarlas cuando el espacio del banquete tiene mucha decoración o colores fuertes: así las flores equilibran y no recargan.
3. Toques de color intenso
Si te apetece arriesgar un poco, los toques en burdeos, mostaza, fucsia o naranja dan muchísima personalidad.
Se pueden introducir:
- En el ramo de novia
- En los prendidos
- En un rincón especial (córner de firmas, seating plan, árbol de los deseos…)
4. Rincones temáticos y seating plan decorados
Cada vez más parejas quieren que cada rincón cuente algo de su historia:
- Rincón de bienvenida con cartel, flores y arroz o pétalos.
- Seating plan con composición floral y elementos decorativos.
- Árbol de los deseos o mesas dulces con detalles florales a juego.
En Floristería Cañaeta diseñamos estos espacios para que sigan la misma línea de color y estilo que el resto de la boda.
5. Flores preservadas y mixtas
Las flores preservadas han llegado para quedarse, sobre todo en ramos de novia, prendidos y tocados. Permiten conservar el recuerdo durante años y combinan muy bien con flor natural en algunos detalles.

